japón

Takeshi Kitano remata en “Beyond Outrage”

Ya he comentado en el blog la primera película: Outrage (2010). En esta secuela de 2012, Takeshi Kitano continúa la historia que, aunque parecía que podía estar terminada, se ve que daba para mucho más.  Sigue en la misma línea aunque introduce algunos elementos nuevos y da el final que desea el espectador; a cada cerdo le llega su San Martín. (más…)

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Cuando se desenvaine la última espada

El título de mi crítica es el que me habría gustado para la película, que en inglés se llama, de hecho, When the last sword is drawn. Creo que una historia como esta necesita un título poético. Pero no soy yo quien pone los títulos en español, así que vayamos al grano.

La espada del samurái (2003), de Yōjirō Takita, nos cuenta la historia del Shinsengumi (fuerza de policía especial) durante los últimos días del Shogunato Tokugawa. El relato se desarrolla a través de flashbacks: los recuerdos de Hajime Saito (capitán del Shinsengumi) y de Chiaki, quien por entonces era sólo un niño, hijo de un daimyo provincial. A través de la memoria de los protagonistas vamos completando el rompecabezas y descubriendo la vida de Yoshimura Kanichiro. Y es que la historia se centra en las adversidades a las que se enfrenta el samurái, de bajo rango, oriundo del pueblo de Chiaki, que decide abandonar su clan  y convertirse en un ronin del Shinsengumi para así poder conseguir dinero con el que alimentar a su familia durante la hambruna que asola Japón. Aunque Yoshimura parece un mal samurái corrompido por la avaricia, conforme avanza la historia los demás personajes descubren su valor no sólo como padre y marido que se desvive por su familia, sino también como samurái. (más…)

Katanas, samuráis y mucha sangre

Pocos cineastas saben combinar crueldad y belleza como lo hace Takashi Miike. El japonés nos transporta en 13 asesinos al  periodo más decadente de su país natal, y aunque se toma licencias para desarrollar el argumento, hay que destacar el rigor y realismo en lo que a los samurái se refiere. Katas de iaido (el arte japonés de desenvainar la espada y cortar), combates fugaces y brutales tajos a la japonesa; la velocidad en el uso de la katana lo es todo y Miike lo capta a la perfección. Sin ser una película histórica en absoluto, se disfruta de las escenas de lucha, que van más allá de una bonita coreografía hollywoodiense. (más…)